sábado, 6 de octubre de 2012

Amor después de los treinta...


Amor después de los treinta...

Cuando comencé a surcar mi tercera década de vida,  (al igual que muchos antes que yo) entré en una etapa de replanteos. Replanteos filosóficos, replanteos de vida...
   ¿Cómo creer en las personas nuevamente? esa pregunta me martillaba el cerebro, y me dejaba desesperanzado y vulnerable a un mismo tiempo.
  Luego de vivir y conocer sensaciones como el amor, el desamor, el engaño, la mentira y el abandono, luego de todo eso se me fue curtiendo el alma y generé una coraza interna que me protege y me aleja tanto del peligro como de las oportunidades...
  Por otra parte, mas alla de las desesperanza, esta el hecho de la vulnerabilidad que me genera el miedo a la soledad. Despertar a la mañana, en absoluta soledad, tratar de llenar esos vacios con amigos, con  el barullo superficial de la televisión, es como querer tapar el sol con la mano. Entonces, aturdido por el silencio cometía una y otra vez los mismos errores, mal elegir las personas que acompañaran mis noches o aún peor, aislarme de todo negándome la posibilidad de volver a creer.
   Con el tiempo también, logré conocer otras personas, que tenían los mismos miedos e inquietudes que yo. Eso, tan siquiera me daba un poco de esperanza.
   -No es un tema mío- pensé, es generacional! Crecimos en los 90´, escuchando rock argentino, mirando programas de televisión uruguayos, con un humor muy sano hijo del intelecto y la picardía.
  Hoy todo es muy rápido, fácil, la desinhibición, el libertinaje y la falta de ética, marcan una decadencia y agrandan la brecha generacional con respecto a los mas jóvenes.
  Conocer a alguien y partir desde la base del miedo y las dudas es mi mayor karma. Aún así, sigo luchando e intentando creer en las personas y en el amor después de los treinta.

Juanjo Braida 2012