CANTO A LA UVA
Fruto de los reyes,
madre del Dios de los
paganos,
ebrios de amor que
vagan por los burdeles del mundo,
buscando consuelo en su copa de vino.
Riqueza de nuestras tierras,
al norte en la eterna
y dulce Bella Unión
y al sur de nuestro hermoso Canelones.
Dedicación y trabajo
de colonos
portugueses e italianos.
En los frios
inviernos de poda
o al Marzo calor de
la vendimia.
Yo le escribo a la uva porque pienso en ella,
todos le escriben al vino y de ella nadie se acuerda;
vive y crece en nuestras tierras
y muere en vino para que todos beban.
Yo le escribo a la
uva porque comprendo su pena,
su sudor hecho vino
será siempre riqueza ajena.
Si la uva hablara yo se lo que me diría
“nada tu haz de
evitar con estas letras que escribes,
y aunque de mi no se
acuerden,
seré la sangre de Cristo siempre que Marzo llegue”.
Juanjo Braida 1999