DÉCIMAS DEL
PEREGRINO
Es condición
de vaqueano
Andar solo en
el camino,
Todo gaucho
peregrino
Desconoce de
su andar
La senda que
ha de pisar
El siguiente
amanecer,
Y comienza a
comprender
Con cada
nuevo sendero
El camino
verdadero
De su diario recorrer.
Debe querer
aprender
El que se
largue al camino,
Que la vida y el destino
Tienen la
cancha marcada,
Que un hombre
no gana nada
Luchando
contra su suerte,
Que la vida y
la muerte
Tienen la
fecha fijada,
Y una batalla
ganada
no lo convierte en valiente.
Debe saber
que la gente
Cuando lo
vean forastero,
Lo tildaran
de matrero
Y calcularan
con saña
Que es gaucho
de malas mañas
Porque no
lleva destino,
Sin
comprender que el camino
Es su morada
elegida
Y son su
mejor guarida
El cerro el
monte y su tino.
Es ley que en
su destino
Tenga la
suerte signada,
Y por cada
puñalada
Que con su
poncho baraje,
Habrá otra
que no ataje
Sin entender
la razón,
Pues de
espalda y a traición
Ataca el
hombre rastrero,
Y serán sus
compañeros
Su pingo y su
cimarrón.
Comprenderá
lo que canto
Quien esté
escuchando atento,
Compartirá el
sentimiento
El criollo
que en su destino
Se halla
largado al camino
Buscando su
porvenir,
Porque
entendió que vivir
No es solo
pasar la vida,
Y el dolor de
cada herida
le da fuerzas
pa´ seguir.
Cuando busque
una razón
Mire siempre
para adentro,
Escarbe en su
pensamiento
Como quien
labra su tierra,
Y sepa que
hasta la piedra
Cuando le
pega el marrón
Se rompe como
el terrón
A pesar de su
dureza,
Encontrara
fortaleza
Quien la
busque en su interior.
Juanjo Braida 2012