domingo, 28 de octubre de 2012

Días.

Días.

Corren sin prisa 
en horas lerdas
los días de ausencia.
Se tornan velocístas,
fugases aviadores
los días felices.
Pero en el fondo,
todos implacables
forman parte del tiempo,
tirano, amigo fiel de los recuerdos,
que en última instancia
se torna amante y verdugo.
Cada día que pasa
se convierte en memoria,
muere y vive a un tiempo,
el mañana es anhelo
esperanza de un quizá.
En cambio el hoy,
este día es lo que tenemos.
Hacer de él un lerdo pasaje
de agonía y ausencia,
o un fugaz y etéreo
momento de gloria,
eso esta en manos de Dios...

Juanjo Braida 2012