domingo, 21 de octubre de 2012

El pachorras y yo, capitulo 1


El Pachorras y yo.
1)La despedida de las casas.

Yo vivía en Palo Solo, pal los que no conocen les cuento que queda, ahi, como quien va pero viene, antes de llegar pero sin pasarse.
Tenia mi estancia ajena y propia, embargado hasta la ropa, el banco me remató, de mi capital se salvo solo el Pachorras, mi pingo viejo y bichoco, caballo desnutrido y loco (como el dueño dicen todos) al extremo que pa hacer sombra debe pasar dos veces siempre y cuando el sol le de de costado. Ahi caí en disgracia, y arranque pa la capital, como no me gusta caminar y el Pachorra (que aun podía cabalgar) ocurrióseme armar pa mi pingo una jardinera, con un fondo de heladera, dos varejones robados, una rueda de bicicleta, otra de carro de supermercado, con alambre bien atado! una piola como rienda y arrancamos de las casa seguidos por el alguacil.
Cuando ganamos la ruta, al ver el primer pastito, quedo el Pachorras quietito, como diciendo en su estancamiento... tengo hambre no te miento! y lo deje pastorear. Aproveche a acomodar la carga (que no era mucha) una lata que oficiaba de caldera, un cacho e caño de antena que hacia de bombilla y un pedazo de zapallo viejo que era un mate improvisado. Así salí ilusionado otra vez para el camino, a organizar mi destino, trabajar en la capital que era lo que quería, mientras el pachorras comía semillas de soja que en camino encontraba.
Juanjo Braida 2012