FE
Creer en ella,
como quien cree en Dios,
con la fe de un
sacerdote,
con la devoción de un
mártir
un revolucionario que
cree en su lucha.
Confiar en ella,
como el acusado inocente
que confía en la justicia.
Pensar en ella,
como quien vive su sueño
despierto...
Cerrar los ojos y ver su
imagen,
vívida, intensa, nítida,
fugaz e imborrable.
¿Cómo saber que es
realidad y que es ficción?
Ignorando la respuesta a
tan impetuosa pregunta,
me limito a confesar que
creo,
confío y pienso en ella!
con la intensidad de sol
del medio día,
con la fuerza del pampero
con la ternura de un niño
que sabe llegó su seis de
Enero.
Juanjo Braida 2012