Aquellos tiempos.
Todo comenzó como jugando,
las miradas se fueron cruzando,
Siempre pasa así cuando la vida,
te pide a los gritos que sonrisas.
El tiempo solíto se encargaba,
de que nuestros caminos se encontraran.
Y así fue esa tarde que Mateando,
Todo comenzó como jugando,
las miradas se fueron cruzando,
Siempre pasa así cuando la vida,
te pide a los gritos que sonrisas.
El tiempo solíto se encargaba,
de que nuestros caminos se encontraran.
Y así fue esa tarde que Mateando,
te encontré con tus libros estudiando.
Se me movió, te juro la estantería,
cuando me besaste en la mejilla.
Tú estudiabas sobre magisterio,
yo sólo disfrutaba de escucharte.
Tú filosofía era tú arte,
con tus ideas me fuiste atrapando.
comencé convencido por mis ojos,
y empezaron a gustarte mi elogios.
Te escribía cartas y poemas,
mientras tú te imaginabas en la escuela.
Como un trompo al que le sueltan la cuerda,
yo giraba a tú lado, sin esperar respuestas.
Una tarde a fines de un invierno,
de esas con olor a primavera,
por fin nos animamos a ese beso,
que nos llevó a cometer tantos excesos.
Hoy muchos años han pasado,
ya casi ni recuerdo aquellos tiempos,
pero en mi pecho llevo grabadas,
aquellos besos, tú cuerpo y tú cama.
Juanjo Braida 2012
Se me movió, te juro la estantería,
cuando me besaste en la mejilla.
Tú estudiabas sobre magisterio,
yo sólo disfrutaba de escucharte.
Tú filosofía era tú arte,
con tus ideas me fuiste atrapando.
comencé convencido por mis ojos,
y empezaron a gustarte mi elogios.
Te escribía cartas y poemas,
mientras tú te imaginabas en la escuela.
Como un trompo al que le sueltan la cuerda,
yo giraba a tú lado, sin esperar respuestas.
Una tarde a fines de un invierno,
de esas con olor a primavera,
por fin nos animamos a ese beso,
que nos llevó a cometer tantos excesos.
Hoy muchos años han pasado,
ya casi ni recuerdo aquellos tiempos,
pero en mi pecho llevo grabadas,
aquellos besos, tú cuerpo y tú cama.
Juanjo Braida 2012