Hoy.
Hoy decidí pisotear el recuerdo
De la flor que mató mi primavera.
¡Hoy me mato! – pero de risa-
Me quedo a mirar morir el sol
Ahogado en un rojizo mar.
¡Hoy lloro! –pero de emoción-
Pues ya no me dueles…
Ni tú, ni tu abandono, ni tu bendito recuerdo.
Hoy no tengo sueño,
solo ganas de soñar,
Me desvelo en tertulias
Me trasnocho de placeres.
Y de ti, ¿qué puedo decir?
Con un poco de suerte
De ti quizá me acuerde
Cuando confunda tu nombre
Con el cuerpo extraño que habita mi cama.
Juanjo Braida 2003