Noche II
El viento, suave y fresco entraba en su ventana
la noche, clara de luna casi llena iluminaba el amor.
Ella, calma y bella me observaba en el claro oscuro,
tímidamente, nos besamos como la primera vez,
su cuerpo, elegante y suyo,
se entregaba a mi con sutil armonía,
-es hermoso ser tu musa- dijo,
le miré con ojos perdidos y solo supe callar.
Juanjo Braida 2012
El viento, suave y fresco entraba en su ventana
la noche, clara de luna casi llena iluminaba el amor.
Ella, calma y bella me observaba en el claro oscuro,
tímidamente, nos besamos como la primera vez,
su cuerpo, elegante y suyo,
se entregaba a mi con sutil armonía,
-es hermoso ser tu musa- dijo,
le miré con ojos perdidos y solo supe callar.
Juanjo Braida 2012