Sentencia
Me encontré ante ti
anarquicamente borracho,
no de vino ni humo,
o de música alegre.
Mi embriaguez me sentenciaba
a volver tras tus ojos.
y sin más juez que tú mirada
fui condenado!
a vivir eternamente
en la libertad de tú sonrisa.
Juanjo Braida 2012