Tres versos sin rima ni métrica.
A la mitad de una tarde inspirada
Un poema me dijo: -sácame de ti,
No te haré daño y tampoco te haré famoso.
Nada respondí.
Un segundo poema me dijo:
-sácame de ti, soy bueno y como mucho de ti
Me creaste para agradarle a alguien,
Carezco de sinceridad pero endulzo como néctar.
Otra vez nada respondí.
Un tercer poema me susurró tímidamente:
-soy como tu, soy tu obra, soy tu mismo.
A éste le pregunté -¿Qué dicen tus versos?-
Y él, con temor respondió: - amor, estoy lleno de amor-
Entonces esperé mas versos, esperé la rima,
Pero nada de eso encontré.
Él era como yo, sencillo,
Con muy poco talento y lleno de sentimientos.
Juanjo Braida 2003