sábado, 15 de diciembre de 2012

El jinete.

El jinete.

En medio de la tormenta
Un jinete de negro en la noche,
Insistía en llegar a posada,
Comida caliente, abrigo y cama.

Prometió no beber más de dos copas,
Pero al frío de su garganta
Se le olvidan promesas paganas
De hombres que lloran
Sólo cuando llueve.

Se bebió más de media botella,
Y no pudo parar la hemorragia,
De su pecho y que en forma de lluvia
Caían por sus ojos
Mojando su barba.

Quitóse a prisa poncho y sombrero
Bebió el último vaso de un sorbo,
Maldiciendo a Dios y al demonio
Tomo su caballo aún cuando llovía.

Se perdió por los cerros aquellos,
Nunca más se lo vio al forastero,
Se presume esté arriando sus penas,
O Mateando sus sueños
Atrás de una nube,
allá con San Pedro.

Pero yo que conozco al jinete,
Se que vuela en su overo picaso,
Camino de una tierra sin gloria,
Sin pena ni olvido,
Y por eso te cuento,
tranquilo mi hermano,
A ti que escuchas igual que el jinete,
El silbido del viento pampero,
No confíes nunca,
en los hombres de negro,
Que mojan sus ojos
Sólo cuando llueve.

Juanjo Braida 2012