Invierno.
Ya no se donde está
lo que queda la historia,
ni siquiera anhelo memorias
me conformo soñándote en mi cama.
Este día, como tantos,
duermo solo con mis sueños,
ausente corazón sin dueño
que desvelas mis instintos.
Y en esta noche de invierno,
desolado corazón de cerno,
deshojada margarita mi alma
espera su tenue primavera de ilusiones.
Juanjo Braida 2013®