Su perfume.
Desde mi cama, guarida y refugio de mis pasiones,
enciendo otro cigarrillo y espero...
espero el sueño lento,
tardío y cansino,
espero...
Por un instante
creo ver su sombra,
que elegante y resuelta,
se mete a la izquierda de mi almohada,
y se acomoda justo a un lado de mi corazón,
que siendo tan libremente mio, aveces parece suyo.
Y sin embargo, no es mas que un recuerdo tibio,
mis sábanas, (aún con su perfume fresco),
me cobijaban del frío y del deseo.
Arropados, mi cuerpo y alma,
sin mas prisa que mis ganas
le busco en la memoria,
ahí aparecen nítidos
ella y su recuerdo,
su presencia,
su perfume,
originales,
frescos...
y suyos.
Juanjo Braida 2013