Noches (V)
Deshojando su vestido
sin mas prisa que mis ganas,
beso su cuello de ensueños
mientras fumo mirando la nada.
Su inteligencia al desnudo,
y un cerebro desmembrado de sueños
deshicieron en su corazón
aquel sagrado secreto.
Sin mas cadenas que el miedo
de cargar con su silencio,
ató con sus manos de seda
al olvido y al recuerdo.
La noche rompió en llanto
mi cigarrillo se fumó en silencio
y en aquella oscuridad
brillaban sus ojos como luceros.
Juanjo Braida 2013©
