miércoles, 28 de agosto de 2013

La cita.

La cita.

Apareció ante mi, tímida y deconcertada. No esperaba mi sorpresiva llegada. Una mezcla de alegría y nervios nos invadía a ambos.
Su esbelta y bella imagen de mujer, toda ella ante mi como un premio de la vida.
Los dos cedimos en ese instante, no hubo mas miedos, no mas dudas, es ahora!
Le entregué un Rosa y le esperé para un café mientras culminaba su jornada.
Mi mente volaba hacia ella, un café...
Los minutos transcurrían lentos, eternos, verdugos de la espera.
al fin le ví llegar, la miré fijamente y mis ojos cegados por su rubios cabellos se perdieron en el verde de los suyos, que tímidos no podían evitar bajar la mirada.
Simplemente la abracé y el beso llegó justo a tiempo, antes que el café...

Juanjo Braida 2013