La partida.
Me preparo para alejarme,
dejo mis manos cayosas,
mis sueños partidos, viejos,
dejo en tus paredes añosas
mis inquietas ilusiones.
Me alejo mas no me voy,
no puedo,
mi sudor, impregnado en tus paredes,
algunos de mis mejores años
y parte de mi escencia
se quedan ahí, contigo.
Mi casa... y con que orgullo te nombro,
mi hogar, y con que respeto te dejo.
Un manoseado santuario,
que se convierte en recuerdo.
Juanjo Braida 2013®