Un café.
Entre textos y palabras
con sabor a café y mate,
le descubrí sin pensar.
Resulta inútil no soñar
con el calor de su voz
con el color de sus ojos.
Un café...
casi utópico, casi real.
Universo binario
que nos acerca al verso,
al beso...
Y ahí está, su voz,
dulce y distante
como un café servido
esperando en la mesa de un bar.
Juanjo Braida 2013
