Tormenta.
Noche tormentosa,
fuera, viento y calor,
dentro, recuerdos y pena.
Mi ser se estruja y resonga,
mi alma errante y dolosa
va mendigando piedad.
Me culpo y me hundo en reproches...
negros cristales míos,
que ocultan mi luz,
tenue flama cansina.
De pronto la lluvia aparece,
golpea los cristales afuera,
adentro, convertida en lágrimas,
ruedan peregrinas sin tiempo
hasta mi almohada,
hasta mis sueños...
Después el trueno al fin,
llega a salvarme
ocultando en su música
mis sollozos, mis ruegos,
pues no quiero que la noche
descubra que llueve adentro.
Juanjo Braida 2013®
