Las musas... oh señor mio!, las musas, esas son las culpables de mis suertes mas brillantes y mis desgracias mas negras, madres de mis versos, mal paridos de amor, negros de tono y espíritu. Las musas, malditas vírgenes! traidoras o amantes, presentes o ausentes, siempre imprescindibles, siempre vivas, casi siempre en sepia, a veces, a ratos, habitando camas calientes y corazones sin miedos...
Juanjo Braida 2014©
