Me han obligado a fingir que no lloro,
a mentir que no duele el fracaso,
a decir que con cada caída crecemos un poco,
a ocultar que he cargado mochilas,
que he perdido esperando
mas que el tiempo, la vida.
Aun me obligan a decir que no vuelo,
a negar que ya he abierto mi jaula
y que siempre que hay luna,
estiro mis alas paseando en tu cielo.
Me han vendido un pedazo del limbo,
me han pedido que oculte mis partes dolientes,
han querido tapar con un dedo
el sol de mis días dejándome ciego.
Pero yo que no tengo remedio,
que nací tan distinto, tan gris, tan rebelde,
que me gusta ocultarme detrás de los versos,
que he sabido fingir que dormía,
para no declararme despierto.
Yo he podido burlarme del tiempo,
he saltado al abismo del destino,
trocando el vacío por sueños y anhelos.
Yo sabido a pesar de ignorarlo,
que nací mas libre que el viento pampero.
Juanjo Braida 2014®
