Escribís y escribís como un condenado gastas en letras los gigas de tu paquete de esperanza, esperas el bondi de los sueños en la parada equivocada y al final terminas subiéndote al uber del desengaño. Te fumas uno tras otro los cigarrillos y las horas sin conciliar el sueño, para al final, desvelarte trágicamente intacto y la cordura ves como te abandona cuando percibís con descaro que escribís de vos en tercera persona.
Juanjo Braida 2020
Un día a la vez.