domingo, 26 de julio de 2020

Que hermosa tentación tenerte cerca, a un paso de abrazarte y enredarme en tus labios y como Si fuera el fin del mundo, besarte hasta perder el sentido del gusto y no percibir más aroma que el perfume de tu cuello. Y aquí estamos, tan cerca que sólo encima mío sería un poco más.
Nos miramos y se nos van los ojos, se llenan de complicidad las pupilas que parecen esconderse del resto de las miradas. Sin embargo no se esconden aunque intenten, por más que el velo del silencio los cubra, el aura que nos envuelve ilumina más que la mismísima luz del amanecer

Juanjo Braida 2020