Nada nos quedó.
El cielo se apagó,
toda la luna se ahogo en el mar,
y ya no hay nada que yo pueda dar
que nos saque de la oscuridad.
Tantas palabras que debí callar,
y tantas otras que no hablé jamás,
serán recuerdos en la eternidad.
Y tú, se que has llorado
como lo he hecho yo,
ya no me mientas
que no te importó,
teníamos todo,
y nada nos quedó...
Nada ha quedado de nuestro amor,
sólo el recuerdo
y este gran dolor
que nos aplasta el corazón.
Ya no me mientas
que no te importó,
sí éramos felices!
y nada nos quedó...
Juanjo Braida 2013