domingo, 22 de septiembre de 2013

¿Para qué?

¿Para qué?

Su luz ya se apagó,
y el mar se quedó a oscuras,
que bonita desventura
encontrarte simplemente
en la mesa de un café,
mas ya no quiero abrazarte!
si en tu abrazo yo he perdido
a Dios, mi norte y mi fe!
No quisiera verte nunca!
resetear mi disco duro
y que simplemente no estés!
pero se que es imposible
porque te haz vuelto invencible,
y recordarte...
recordarte ¿para qué?!
Ya no miraré al pasado
con añoranza grisácea,
hoy te entierro en la distancia
prendo fuego la añoranza
para poder renacer.
Renacer en carne viva
sin el dolor de ésta espina
que lastima mi corazón,
ha de ser por mi tristeza
que cometo la torpeza
de recordarte otra vez.

Juanjo Braida 2013
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.