jueves, 19 de septiembre de 2013

Explosión.

Explosión. 

Fatalmente ajena a la verdad,
como a una lata de soda,
agitaba mis sentimientos
sin saber, (por mi omisión)
que explotaría en versos
cada día y cada noche
hasta desvanecerme.
Eran suyos los latidos de mi pecho
y eran míos los sueños y el desvelo.
Fue así que una tarde,
casi al final de un invierno,
los versos desbordaron el silencio.
Quedó mi corazón
con un dejo de amargura
en el absurdo final de su recuerdo.

Juanjo Braida 2013
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