miércoles, 20 de noviembre de 2013

Amargo amanecer.

Amargo amanecer

Aprontaba el mate como siempre
esa mañana de Junio,
la helada llegaba hasta la cama…
mientras ponía en el termo
el agua a punto de hervir,
la bombilla me recordaba tus besos,
pues la maldita aun conserva
en su pico el sabor de tu boca.
Aprontaba el mate como siempre
esa mañana de Junio…
Pero sabía a hiel,
no era el agua, ni la yerba, ni tu.
Lentamente, el mate y yo...
Comenzamos a perder la espuma,
pero aun sabíamos amargos.
Sin querer, por inercia misma,
invitaba a tu ausencia...
Ahí quedaba cabizbajo,
rapidamente caía en cuenta,
ya no estás, y que suerte!
porque hoy, aunque sin espuma,
desgastados y fríos,
el mate y yo sabemos amargos.

Juanjo Braida 2012©