En politiquera actitud
vociferan intrigantes,
es la critica constante
de su accionar sin virtud.
La voz del pueblo -en ataúd-
pasea por los pasillos
de parlamentarios castillos
que nunca su rey habita,
la verdad se precipita
en urnas mal representadas,
y ninguno dice nada
pero aquí éste loco grita:
Que no son ellos los jefes!
son apenas empleados,
-y por cierto bien pagados!-
para el "trabajo" que ofrecen.
Que el pueblo es soberano!
Que solo hay una bandera!
Que somos todos hermanos!
y que la humanidad entera
tiene el poder en sus manos.
Juanjo Braida 2013©
