Reporte de daños.
Por miles se cuentan
las bajas de sueños,
algunos -sin dueño-
yacen desmembrados;
mutilados, otros tantos,
en el hospital de campaña,
esperan la extrema unción.
Se nos agota la esperanza
(morfina para ilusiones);
sufren espantosos dolores
el capitán Corazón
y el general Conciencia.
Siguen pidiendo clemencia
-los que aún- en el frente
luchan en franco retroceso:
sin munición suficiente
para enfrentarse con éxito
a la milicia rebelde de la realidad.
Se ahogan en el barro
de un diluvio de lágrimas
los desarmados artilleros
-comandados por Cupido-
quien también cayó en batalla.
El gas de ausencia,
asfixia estragando
regimientos enteros
de buenas intenciones.
Aunque valientes y fieles,
las tropas imploran
se ondee la blanca bandera,
capitule usted presidente Cerebro!
recuerde ya no tiene
Corazón ni Conciencia,
han muerto casi todos los sueños
y las desgracias
nos superan en número.
Juanjo Braida 2013®