Hoy a la tarde te vi, observe al detalle tus caderas, escanié tu cuerpo con esa mirada que me delata y a momentos, me ayuda a perderme y perdernos.
También se que me observas, que como yo esperas agazapada poder dar el zarpazo que nos libere un poco del tedio y el discimulo.
Hace días que no invado tu cama como un terrorista, armado de todas mis bombas y te hago explotar en un atentado suicida de esos que nos dejan muertos por un rato.
Hoy apenas pudimos basarnos y sin embargo, estamos más cerca de la cama que otros días.
Me pregunto ¿por qué me incendias? si en realidad deberías mojarme y apagarme. ¿Por qué me prendes mecha y me dejas ardiendo sólo hasta agotarme?
¿Por qué no puedo o no podemos?
¿Por qué?