Te recuerdo con narcótica exactitud, miro hacia la nada y puedo ver tu cara, tu boca mordiendo tu labio inferior y esa mirada que hace innecesarias y ridiculas las palabras. Recuerdo el paraíso en llamas de tu vientre, tu mano en la mía, el desvelo y los sueños compartidos.
Juanjo Braida 2020