Que ganas de apretar el embrague en la bajada, de poner al máximo el velocímetro de la vida y tomar las curvas como vienen. Pero ni el casco de la experiencia nos salvaría si por capricho del destino nos despistamos. Que ganas de acelerar las circunstancias, de inyectar un poco mas de adrenalina en torrente sanguíneo y un poco más de nafta en las venas de este motor que nos mueve.
Ponele...
Juanjo Braida 2020